Dende que estou en Compostela sempre collo o Metro (xornal gratuito con edición galega), primeiro veo as novas, tanto galegas, españolas como internacionais, logo miro a biñeta, deseguido leo as cartas ao director, e de último, para ver o que di, miro o horóscopo. É case un ritual que fago todos os días ao chegar á casa pola maña ou ao entrar na biblioteca.
O pasado martes 4 de abril lin unha carta ao director moi interesante, dun tal Jesús Espiño de Vigo, que trata sobre a piratería en internet e os dereitos de autor. É unha reflexión moi boa que quero reproducir aqui.
A la cárcel por tararear
Ni siquiera hay una definición clara de lo que se considera delito contra la propiedad intelectual. Se trata de prohibir una práctica común y corriente. SI yo le gravo a un amigo una cinta, puedo acabar en la cárcel. Si voy por la calle tarareando Corazón partío (quiera Díos que no), puede pararme la policía y detenerme, por hacer una versión de un autor, sin la consiguiente retribución a los titulares de sus derechos de autor (que no al autor mismo). Si hago una pintada que diga Pienso, luego existo, además de detenerme por ensuciar la vía pública, puedo haber cometido un delito de plagio y me las tendría que ver con los herederos de la obra de Descartes, mucho más fieros que el propio autor de la frase, por ser más vagos y por amenazar su privilegiada condición de gorrones. Coincidirán conmigo en que las anteriores situaciones son posibles, pero absurdas. Y así es como llegamos a descubrir el verdadero objetivo: Internet. ¡Ah, ese foco maligno que favorece la cultura de libre circulación!, ¡ese horrible medio que censura la censura!, ¡ese caldo de cultivo para anarquistas, marxistas, comunistas, fachas y revolucionarios, todos esos libertinos vagos y criminales!, ¡esos insensatos que navegan con su barco pirata, torpedeando a las honradas ONG de difusión de la cultura, como Virgen o Sony, haciendo que se mueran de hambre sus directivos, al dejarles sin su enésima mansión de 3.000 metros cuadrados! Vaya tela de clase política que tenemos. Apoyan, sin ruborizarse, a la cultura del beneficio en vez de defender a la beneficiosa cultura, seccionando el libre acceso a las obras que componen la misma, mediante la aprobación de la futura Ley de Propiedad Intelectual.
Interesante opinión sobre a piratería en internet e os dereitos de autor aparecida nas cartas ao director do xornal gratuito Metro.